En los meses siguientes Judith aprendía cosas nuevas cada día. No podía parar de sorprenderme. Ya tenía casi 7 meses y la boca empezaba a molestarle...todo lo que pillaba lo acababa mordiendo. Había que tener mucho cuidado, TODO iba a la boca, sin importar lo que fuera. Ya se sentaba sola sin nada de ayuda, le encantaba. Siempre ha sido una niña curiosa y le gustaba ver lo que había a su alrededor. También aprendió a girarse sola. La primera vez que lo hizo se asustó mucho, no sabía lo que había pasado, vaya cara puso la pobre... pero después debió gustarle porque lo hacía a cada rato. Le encantaba que nos tumbáramos en la cama de los abuelos y nos pusiéramos a girar, y a girar, y a girar...
Cuando tenía 8 meses aprendió a ponerse de pie en la cuna, agarrándose a la baranda .Si sentarse sola le encantaba, podéis imaginaros lo que era para ella ver el mundo a dos piernas. Llegó el mes de Mayo y con ello tuvimos que cambiarle la silla del coche. Ya pesaba mucho para seguir en el Maxi-Cosi así que pasó a una silla de "mayores". ¡Le encantaba! Su cara lo decía todo. No tenía que ir en el coche mirando al asiento, por fin podía mirar al frente, por la ventanilla, interactuar mejor con nosotros...