Hoy vengo a hablaros de un tema un poco polémico aún sobre todo en países occidentales desarrollados: el colecho. Por si hay alguien que no sabe a qué me refiero, consiste en dormir en la misma cama el bebé y sus padres.
Cuando estaba embarazada y nada más nacer Judith siempre están las típicas señoras que te dicen:
-No la vayas a tener todo el día en brazos que se malacostumbra.
-El pecho cada 2 o 3 horas, no cada vez que te lo pida. Tu teta no es un chupete.
-A dormir en su cuna, que si no se acostumbra ¡y a ver como la sacas de tu cama!
Sé que eran con buena intención, no os lo niego...Pero hay veces que las mujeres somos muy entrometidas con las madres y más aún si son primerizas y bastante jóvenes como yo. Se piensan automáticamente que no sabemos nada y tienen que dárnoslo todo bien masticadito. Pues bueno, no hice caso de nada de lo que me dijeron. Seguí mi instinto en todo momento y no me arrepiento. Hay cosas que necesitas saberlas a la hora de criar a un hijo, pero otras muchas salen solas, sin pensarlas, y sueles acertar. Sólo hubo una noche que intenté hacer caso a los "consejos" de los demás y lo pasé muy mal.