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viernes, 29 de agosto de 2014

Feliz cumpleaños Princesa.

El domingo pasado hizo 4 años desde que mi pequeña nació, 4 años con nosotros, compartiendo sus risas, lloros, avances, dudas, alegrías, penas... 4 años conociendo al amor de mi vida, por la que daría TODO lo que tengo por verla sonreír 1 sólo segundo. 

jueves, 3 de julio de 2014

¿Aumento de familia?

Llevo meses dándole vueltas al asunto, sobre si tener más hijos a corto plazo o esperar. La razón chocaba contra el corazón. Por un lado pensaba que sería una locura tener otro hijo cuando no he acabado la carrera, solo tengo 22 años y un bebé me "ataría" otra vez mucho más. Cosas que ahora con Judith más mayor puedo hacerlo, con un nuevo pequeñín serían muy difíciles. Pero por otro lado me imaginaba embarazada otra vez, con Judith tocándome la tripita, cuidando de su hermano, siendo "la mayor", aumentando nuestra familia...

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Colecho.

Hoy vengo a hablaros de un tema un poco polémico aún sobre todo en países occidentales desarrollados: el colecho. Por si hay alguien que no sabe a qué me refiero, consiste en dormir en la misma cama el bebé y sus padres.
Cuando estaba embarazada y nada más nacer Judith siempre están las típicas señoras que te dicen:
-No la vayas a tener todo el día en brazos que se malacostumbra.
-El pecho cada 2 o 3 horas, no cada vez que te lo pida. Tu teta no es un chupete.
-A dormir en su cuna, que si no se acostumbra ¡y a ver como la sacas de tu cama!

Sé que eran con buena intención, no os lo niego...Pero hay veces que las mujeres somos muy entrometidas con las madres y más aún si son primerizas y bastante jóvenes como yo. Se piensan automáticamente que no sabemos nada y tienen que dárnoslo todo bien masticadito. Pues bueno, no hice caso de nada de lo que me dijeron. Seguí mi instinto en todo momento y no me arrepiento. Hay cosas que necesitas saberlas a la hora de criar a un hijo, pero otras muchas salen solas, sin pensarlas, y sueles acertar. Sólo hubo una noche que intenté hacer caso a los "consejos" de los demás y lo pasé muy mal.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Su primera carcajada.

Esta entrada está un poco a destiempo, pero he descubierto que también puedo subir videos al blog y os tenía que enseñar éste.
Fue su primera carcajada, Judith tenía casi 4 meses...Espero que lo disfrutéis :)


jueves, 14 de noviembre de 2013

Navidad y primero exámenes.

En eso se resumiría ese invierno: primera Navidad de Judith y primeros exámenes universitarios míos.

En diciembre Judith probó su primera papilla, y no le gustó mucho...más bien era difícil que se tragara algo. Ya sostenía sin problemas la cabeza, y aprendió a sentarse sola con algo de ayuda, antes de la primavera tenía eso dominado. Empezaron sus primeros "ajjjjos", y nos reconocía a todos los que pasábamos más tiempo con ella.
Se fueron los cólicos y gracias a eso dormía
las noches muy bien. Empezaba a demostrar su carácter y si algo no le gustaba se ponía a chillar. Se descubrió los pies y se pasaba el día con ellos en la boca, era alucinante la flexibilidad que tenía. Empezaros sus primeras carcajadas y creo que eso fue lo más emocionante de ese tiempo. La primera vez que la escuchamos reírse a carcajadas, lloré. Era lo más bonito que hacía oído jamás... lloré de alegría, de emoción, de sorpresa... También empezó a usar el andador, ¡y no veas las carreras que se daba! Antes de saber como usarlo solo iba andando marcha atrás, parecía un cangrejo. Luego iba corriendo por toda la casa, estaba súper graciosa.

Las Navidades fueron especiales para todos, había dos bebés nuevos en la familia. Judith, con 4 meses, y mi primo, de 2. En Nochebuena cenamos con la familia de mi novio, y en Nochevieja con mi familia. Ese año me comí las uvas con Judith en brazos dormida, eso era empezar el año con buen pie y lo demás tonterías.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Mamá y universitaria.

Llegó el 27 de septiembre de 2010, y tuve que empezar la universidad. Judith apenas tenía un mes y ya me tenía que separar de ella. Los primeros días de clases fueron raros: no conocía a nadie, me costaba acostumbrarme a la forma de hacer las cosas de la Universidad, los pechos notaba que me iban a estallar de tener la leche acumulada, no podía parar de pensar en mi hija... 

Poco a poco fui conociendo a gente de clase y a formarme mi grupo de amigas. Todos se extrañaban de que tuviera ya una hija tan pequeña, pero me aceptaron muy bien. El primer año de clases tras ser madre para mí fue uno de los peores. No paraban de ponernos ejercicios para hacer en casa, tenía que estudiar mucho comparado con el instituto y con un bebé tan pequeño no es nada fácil, los 3 primeros meses Judith tuvo cólicos por las noches y dormía fatal, por lo que yo también...Menos mal que las clases eran por la tarde y no tenía que madrugar.
 
Ella iba creciendo cada día más y nos asombraba con cada cosa nueva que aprendía. Durante los primeros meses mi novio vivía en mi casa con nosotras, pero en Noviembre le salió un trabajo, por lo que ya pasaba a dormir en la suya. Nosotras un par de veces a la semana dormíamos con él en su casa, pero las mayorías de las noches no podía contar con su ayuda. En ese tiempo me vino genial tener a mi madre al lado. Me agobiaba mucho esa situación, no poder estar con mi novio todo el rato que quisiera, ir de una casa a otra...pero antes de que Judith naciera ya estábamos mentalizados de que sería así.

Sus primeros días de vida.

Una vez nos subieron a la habitación del hospital vino todo el mundo a conocer a la pequeña, se había hecho de rogar y todos estaban deseando verla. Yo di a luz en un hospital público por lo que la habitación era compartida con otra recién estrenada madre. En los horarios de visita estar dentro de la habitación era insufrible... Se ponía hasta arriba de gente, me agobié muchísimo y creo que fue una de las peores cosas del hospital.
Futuras mamis permitidme un consejo: intentad que vayan a veros lo mínimo posible al hospital, o dosificar las visitas, porque como se os presenten todas de golpe o vengan esas visitas que se tiran todo el día... lo vais a pasar mal. Y más si tenéis una familia grande como nosotros.

 
En el hospital se quedaba a dormir con nosotras mi novio, y la primera noche fue la peor de todas. Judith no paraba de llorar, no quería comer, ni dormir, no sé que le pasaba. Supongo que para ella sería un gran cambio pasar de mi útero a ese mundo en el que ahora estaba... Mi novio llevaba desde el domingo sin casi pegar ojo, así que la noche del martes se quedó dormido y no se enteró de nada. Nada de nada. No fue de mucha ayuda. Si juntamos a una mami primeriza inexperta con un bebé recién nacido y llorón podéis imaginar la mezcla explosiva que sale.

martes, 12 de noviembre de 2013

Nació Judith saludando al mundo.

El dolor iba y venía, pero ya había salido de cuentas y sabía que no era normal. Fui al hospital con mi novio y mi madre. Estuvimos un rato en la sala de espera, y por fin me llamaron.

-¿Qué te pasa Lorena?
-Ayer salí de cuentas y hoy me duele la barriga, creo que son contracciones.
-Vamos a examinarte.
- (...)
-Bueno Lorena, pasa a esa sala de allí y cámbiate. Ponte un camisón que encontrarás dentro. Te dejamos ingresada, el bebé viene ya. Estás dilatada 2 cm.

No me lo podía creer. Me asusté, muchísimo ¿Ya venía? ¿Iba a nacer? ¿Qué tenía que hacer? Intentaba recordar lo que me habían enseñado en las clases de preparación al parto, pero en ese momento no recordaba nada. Era cuestión de horas que nos convirtiéramos en papás...o eso pensaba.

Mientras me cambiaba de ropa, la enfermera avisó a mi novio y a mi madre que esa noche me quedaba en el hospital, estaba de parto. Creo que en esos momentos ellos estaban más nerviosos que yo, sus caras lo decían todo. Me pasaron a una sala en la que me pusieron monitores y me hicieron firmar el consentimiento para la epidural y para la donación del cordón umbilical. Mi novio estuvo conmigo en todo momento, no se separó de mi. Hablé con mi padre por teléfono, al día siguiente vendría a verme.