El verano de 2010 iba a ser sin dudas uno de los más especiales que había tenido hasta entonces, me iba a convertir en madre, por fin Judith iba a salir a conocernos, a estar con nosotros.
Habían acabado las clases y aún no tenía nada para la niña...sólo algo de ropa que me habían regalado o habíamos ido comprando. Necesitábamos la cuna, el carro, la bañera, el cambiador... La cuna la compraron a medias mi novio y mi madre, el carro me lo regalaron, la bañera y el cambiador nos lo dejó el tío de mi novio...Así que en poco tiempo me hice con lo imprescindible para ella.
A mi madre no sé que se le pasó por la cabeza pero se empeñó en pintar TODA la casa justo antes del nacimiento de mi hija, supongo que le dio el síndrome del nido, pero a su manera.
Durante todo el mes de Julio, mi casa estuvo patas arriba. Sabéis como está todo cuando hay que pintar, como si no tuviera yo suficiente con el calor que estaba pasando (Málaga, verano, muy embarazada), también tenía que aguantarme el agobio al ver la casa así. Ese verano fue también el primer año que España ganó el mundial. Recuerdo que cada vez que La Roja marcaba un gol, al escuchar los gritos de celebración ella se asustaba dentro de la barriga, pegaba un salto. A día de hoy cada vez que se celebra un gol le asusta, sonará raro pero creo que se acuerda. Odia el fútbol con todas sus ganas.
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lunes, 11 de noviembre de 2013
domingo, 10 de noviembre de 2013
Selectividad un tanto peculiar.
Acabaron las clases de Bachillerato y me gradué. Fue un día un poco raro... Me faltaban como 3 meses para tener a Judith conmigo y ahí estaba, rodeada de gente de mi edad, pero con las que yo notaba que no teníamos casi nada en común. Tras la fiesta de graduación en la que nos entregaron los diplomas y nos pusieron la banda, fuimos a cenar. Después de la cena ellos se iban a una discoteca, yo me fui con mi novio a su casa. Estaba cansada, me dolían los pies y no me apetecía nada trasnochar. Mi vida ya empezaba a cambiar, y sólo había hecho nada más que empezar.
Selectividad estaba a la vuelta de la esquina, tenía 15 días para terminar de mirarme todo el temario que sabía que podía entrar. Tenía que aprobar esos exámenes como fueran, no podía presentarme en septiembre, ya estaría Judith con nosotros y era consciente de que iba a ser más complicado eso de estudiar cuando ella naciera. No me resultó difícil estudiar, hay veces que ella me distraía con sus patadas y me pasaba horas mirando la barriga hasta que era consciente de que me estaba distrayendo y tenía que estar atenta a los apuntes. Llegó la hora de los temidos exámenes, no recuerdo bien si fueron 3 o 4 días, pero sé que pasé un poco de nervios. Tenía el estrés típico de cualquier persona de mi edad en ese momento, pero se me sumaba el hecho de estar embarazada de 30 semanas, me daba vergüenza. No el hecho de estar embarazada, sino llegar ahí y automáticamente ser el centro de atención en un momento así.
Selectividad estaba a la vuelta de la esquina, tenía 15 días para terminar de mirarme todo el temario que sabía que podía entrar. Tenía que aprobar esos exámenes como fueran, no podía presentarme en septiembre, ya estaría Judith con nosotros y era consciente de que iba a ser más complicado eso de estudiar cuando ella naciera. No me resultó difícil estudiar, hay veces que ella me distraía con sus patadas y me pasaba horas mirando la barriga hasta que era consciente de que me estaba distrayendo y tenía que estar atenta a los apuntes. Llegó la hora de los temidos exámenes, no recuerdo bien si fueron 3 o 4 días, pero sé que pasé un poco de nervios. Tenía el estrés típico de cualquier persona de mi edad en ese momento, pero se me sumaba el hecho de estar embarazada de 30 semanas, me daba vergüenza. No el hecho de estar embarazada, sino llegar ahí y automáticamente ser el centro de atención en un momento así.
La noticia se extiende.
Ya habían pasado las fiestas, no había más excusas a dónde agarrarme para no contarle a mi padre mi embarazo. Estaba ya de 8 semanas, él tenía que saberlo. Mi madre quería que se lo dijera ya, y sé que era mi obligación pero me daba mucho miedo, no sabía como iba a reaccionar.
- Paco, la niña tiene que hablar contigo- le dijo mi madre.
- ¿Qué pasa? (se puso pálido, veía en mi cara que no era algo bueno).
- Papá, sabes que estaba tomando las pastillas...pero han debido de fallar o algo...porque estoy embarazada. De 8 semanas.
No me dijo nada. Se quedo en silencio, me miró, y giró la cabeza hacia el frente.
- Papá, pero dime algo... Dime que piensas.
- ¿Qué quieres que te diga Lorena?
- No sé...algo, pero no te quedes callado por favor.
Entonces me abrazó y yo me puse a llorar como una niña pequeña. En ese momento me sentía fatal...Hubiera preferido 1000 veces que me gritase o me regañara, a ese silencio. Esa decepción y angustia que noté que sentía... Tras pasar un rato así, le dije que no iba a dejar de estudiar, y que iba a tenerlo. Él me dijo que me apoyaría, pero que me lo pensase tranquilamente, iba a ser difícil. me hizo prometerle que no iba a dejar de estudiar.
- Paco, la niña tiene que hablar contigo- le dijo mi madre.
- ¿Qué pasa? (se puso pálido, veía en mi cara que no era algo bueno).
- Papá, sabes que estaba tomando las pastillas...pero han debido de fallar o algo...porque estoy embarazada. De 8 semanas.
No me dijo nada. Se quedo en silencio, me miró, y giró la cabeza hacia el frente.
- Papá, pero dime algo... Dime que piensas.
- ¿Qué quieres que te diga Lorena?
- No sé...algo, pero no te quedes callado por favor.
Entonces me abrazó y yo me puse a llorar como una niña pequeña. En ese momento me sentía fatal...Hubiera preferido 1000 veces que me gritase o me regañara, a ese silencio. Esa decepción y angustia que noté que sentía... Tras pasar un rato así, le dije que no iba a dejar de estudiar, y que iba a tenerlo. Él me dijo que me apoyaría, pero que me lo pensase tranquilamente, iba a ser difícil. me hizo prometerle que no iba a dejar de estudiar.
sábado, 9 de noviembre de 2013
Y llegó la hora de afrontar la realidad...
Esa madrugada no podía dormir, quería convencerme de que no pasaba nada, que me haría el test y sólo aparecería una rayita, pero dentro de mí tenía miedo. Eran las 6 de la mañana, no pude resistir más y me levanté para salir ya de dudas. Cogí el test, fui al baño, y me puse a hacérmelo...
Lo dejé sobre el mueble de baño, esperando que saliera el resultado. No puedo describiros lo que sentía, eran una mezcla se sentimientos que sólo las que os hayáis hecho algún test me entenderéis: miedo, nerviosismo, angustia, estrés... Y ahí estaban, dos rayas moradas. Me eché a llorar, no me lo podía creer. Miraba el test, miraba mi barriga y así durante un rato. ¿Yo embarazada? ¿Cómo? ¿Se habrá equivocado el test? ¿Lo estaré mirando mal y es cosa de la luz?
Cogí el test, lo puse de todas las posturas posibles, a la luz, de lado, de lejos...nada, las dos rayas seguían, allí. No me lo podía creer.
Mamá, necesito un test de embarazo.
Esa frase fue la que le dije a mi madre, imaginaros su reacción...Voy a empezar por el principio.
Mediados de diciembre de 2009, domingo. Me tenía que haber venido la regla el viernes, nunca se me había atrasado, y tomando la píldora era raro, muy raro. No me notaba nada fuera de lo normal, y pensé que el retraso podía ser por los nervios ya que estaba acabando la primera evaluación de 2º de Bachillerato.. Yo estaba en mi cuarto, y ella en el suyo haciendo su cama:
-Mamá, me tenía que haber venido ya la regla, y aún nada...¿Compramos un test y me lo hago para descartar? Es imposible, pero así no me lo tienen que hacer en el médico. Cuando salga negativo, si me sigue sin bajar, vamos al médico...
- Vale Lorena...luego te doy dinero y te compras....eso.
Mediados de diciembre de 2009, domingo. Me tenía que haber venido la regla el viernes, nunca se me había atrasado, y tomando la píldora era raro, muy raro. No me notaba nada fuera de lo normal, y pensé que el retraso podía ser por los nervios ya que estaba acabando la primera evaluación de 2º de Bachillerato.. Yo estaba en mi cuarto, y ella en el suyo haciendo su cama:
-Mamá, me tenía que haber venido ya la regla, y aún nada...¿Compramos un test y me lo hago para descartar? Es imposible, pero así no me lo tienen que hacer en el médico. Cuando salga negativo, si me sigue sin bajar, vamos al médico...
- Vale Lorena...luego te doy dinero y te compras....eso.